Investigadores del Reino Unido estudiaron a estos animales en la Zona del Canal de Panamá. Por qué los resultados permiten entender cómo pueden mantenerse unidos incluso cuando el orden interno se rompe.
La ausencia de la reina en las colonias de avispas de papel rojas (Polistes canadensis) genera caos, pero no implica la extinción de la colonia.
Las avispas sociales encierran secretos sobre el equilibrio en sociedades complejas. Cuando una reina falta, la colonia experimenta un caos que no implica necesariamente su fin.
Científicos del Reino Unido descubrieron que, en medio de la crisis, existen individuos de la colonia de avispas de papel rojas, Pascuero o carán que sostienen la vida del grupo, según los resultados que publicaron en la revista Animal Behaviour.
Demostraron que la desaparición de la reina desató luchas de poder y desorden social, pero algunas avispas respondieron con mayor entrega a las tareas vitales. Así, la colonia ubicada en Panamá superó el conflicto.
Científicos británicos descubren que algunas avispas asumen funciones vitales para sostener la colonia durante la crisis de liderazgo.
La investigación fue conducida por Owen Corbett y su equipo, con el respaldo de la University College London, el Instituto de Zoología de la Sociedad Zoológica de Londres, el Instituto de Ciencia Animal ELGO-DIMITRA de Grecia y el Centro de Investigación Biomédica Alexander Fleming.
El trabajo de campo se hizo en Panamá y recibió apoyo de la Institución Smithsonian y el Consejo de Investigación del Ambiente Natural del Reino Unido.
A pesar de su nombre científico, la avispa Polistes canadensis no habita en Canadá. Su distribución abarca desde el sur de Arizona y el sureste de Estados Unidos hasta el norte de la Patagonia, con presencia en México, América Central, el Caribe y gran parte de América del Sur.
Las colonias de esa especie de avispa funcionan bajo una estructura cooperativa donde la reproducción recae en una sola hembra dominante. El resto de las obreras no pierden la capacidad de reproducirse y pueden aspirar al liderazgo si la reina desaparece.
Los investigadores se centraron en entender cómo la colonia responde ante esa ruptura. El problema de fondo era cómo sociedades tan organizadas enfrentan una sucesión marcada por la agresión, sin reglas claras ni jerarquías rígidas.
Estudios previos en especies de zonas templadas habían mostrado sistemas previsibles y ordenados, pero las avispas de papel rojas representaban un caso distinto, con sucesión marcada por competencia directa.
La investigación se hizo en colonias silvestres de la Zona del Canal de Panamá. Cada avispa recibió marcas de pintura para seguir sus movimientos antes y después de la desaparición de la reina.
Las interacciones agresivas entre hembras aumentaron cuando varias avispas compitieron por la dominancia reproductiva, y las redes sociales habituales de la colonia se desmoronaron rápidamente.
La colonia atravesó fases de conflicto extremo. La agresión se multiplicó por diez respecto a lo habitual y no fue posible anticipar quién sería la nueva reina a partir del comportamiento previo de las candidatas.
La sucesión implicó un periodo de intenso conflicto en el que participaron muchos miembros del grupo.
Las avispas de papel rojas muestran una sucesión caótica, diferente a la de especies de zonas templadas con jerarquías más predecibles.
Lo que ocurrió después fue lo más revelador del estudio. Mientras unas avispas peleaban por el liderazgo, otras —a las que los investigadores llamaron “compensadores”— salían del nido por primera vez a buscar alimento.
El comportamiento de aprovisionamiento y las redes sociales afiliativas se mantuvieron gracias a individuos menos activos que asumieron roles de forrajeo.
Estas dos estrategias convivieron al mismo tiempo dentro del mismo nido. Las que peleaban pasaban más tiempo adentro, centradas en la disputa. Las compensadoras salían más, conseguían comida y peleaban menos.
La mayoría de las compensadoras nunca antes había abandonado el nido. No fue un cambio gradual: fue una respuesta directa a la crisis.
