Durante el evento, los deudos irrumpieron a su salida exigiendo justicia por los 10 ayacuchanos asesinados en las protestas, lo que generó tensión entre los asistentes. “No pueden venir a hablar de desarrollo cuando todavía no hay justicia”, reclamaron los familiares mientras el ministro era escoltado por la policía para retirarse del lugar.
A pesar de las muestras de dolor y rechazo, representantes de la Federación Agraria de Ayacucho cuestionaron la protesta y calificaron a los manifestantes de “tira piedra”, asegurando que por ellos la región no avanza. Este contraste generó indignación entre los asistentes, que vieron cómo los mismos paisanos de los caídos parecían darles la espalda.
Los familiares, firmes en su causa, reiteraron que su repudio seguirá siendo justificado mientras no exista justicia. “Nosotros no olvidamos ni perdonamos”, expresaron, reafirmando que seguirán protestando hasta que se responsabilice a los autores de la represión del 15 de diciembre.
