En 1984, Michael Dell empezó por mejorar los ordenadores de sus compañeros de universidad en Texas, pero lo que le llevó a convertirse en una de las personas más ricas del mundo, con un patrimonio que supera los 278.000 millones de dólares, no fue simplemente vender portátiles, sino dar el salto a los servidores que hoy alimentan los grandes centros de datos. Tres décadas después, una empresa murciana muy conocida en el sector de la tecnología quiere recorrer un camino parecido, aunque a su propia escala. Se trata de PcComponentes, que ha dejado ver sus planes de expansión a través de una oferta de empleo: ofrecer equipos y servidores preparados para que empresas y usuarios puedan ejecutar modelos de inteligencia artificial directamente en sus instalaciones, sin necesidad de depender de servicios en la nube.
La historia recuerda a la de Dell, que empezó vendiendo ordenadores armados a medida y sin intermediarios bajo el nombre de PC’s Limited. Cuando la compañía decidió entrar en el mercado de los servidores a mediados de los años noventa, comprendió que se trataba de un negocio distinto al de los ordenadores personales, una lección que ahora PcComponentes pretende aplicar. Su objetivo, según ha confirmado su cofundador y director general, Alfonso Tomás, es ofrecer desde estaciones de trabajo hasta servidores capaces de correr modelos de IA en local, además de acompañar a sus clientes con asesoramiento especializado.
Los números de la compañía respaldan su ambición: en 2025 cerró con unas ventas de 825 millones de euros, un 13% más que el año anterior, y su beneficio neto rondó los 17 millones. Su meta es alcanzar los 2.000 millones de euros de facturación en 2028, con al menos la mitad de ese volumen procedente de mercados fuera de España. Dado que actualmente su negocio relacionado con esta área ronda los 89 millones, la empresa espera multiplicar esa cifra por más de once en apenas tres años, y la IA es una de las claves para lograrlo.
Su propuesta va más allá de simplemente vender equipos: quieren entregar soluciones listas para usar, orientando a cada empresa sobre lo que necesita. Entre los casos de uso que plantean figuran ejecutar modelos de hasta 70.000 millones de parámetros en las propias instalaciones del cliente o montar sistemas de recuperación de información (RAG) privados, todo bajo una premisa que muchas empresas valoran cada vez más: mantener el control sobre sus datos sin enviarlos a servidores externos. Los datos respaldan esta oportunidad: según el INE, a principios de 2025 más del 21% de las empresas españolas con diez o más empleados ya utilizaban inteligencia artificial, casi nueve puntos más que un año antes, y para muchas de ellas depender exclusivamente de la nube no siempre es la opción más rentable.
El mercado de equipos para IA local está despegando con fuerza. Empresas como Gumlet optaron por montar sus propios servidores cuando el coste de alquilar capacidad en la nube se disparó, mientras que fabricantes como Nvidia y Apple han presentado recientemente equipos diseñados precisamente para ejecutar modelos complejos sin salir de las instalaciones del usuario. Por otro lado, la actual subida de precios de componentes como la memoria RAM ha hecho que el mercado de ordenadores convencionales enfrente dificultades, lo que abre una oportunidad para dirigirse al sector empresarial. Algo que ya ha aprovechado Dell, que en su último trimestre registró más de 16.000 millones de dólares en ingresos por servidores de IA, con una cartera de pedidos de 95.000 millones y una revalorización de sus acciones superior al 300%.
PcComponentes recorre ahora los primeros pasos de ese mismo camino. Cuenta con la ventaja de una demanda creciente y de una base de clientes que ya confía en su marca, pero el reto consiste en demostrar que no solo saben vender hardware, sino diseñar soluciones completas y de confianza para un sector que apenas está empezando a consolidarse. El momento parece el adecuado, pero como le ocurrió a Michael Dell hace décadas, entrar en este mercado requiere entender que se trata de un negocio diferente, donde la confianza y el conocimiento técnico marcan la diferencia.
