Los 23 primeros depósitos recogidos en la lista de mayor remuneración ofrecida por los bancos europeos a través de la plataforma intermediaria Raisin son a un plazo superior a doce meses, una clara apuesta de las entidades por asegurarse el saldo de los hogares durante años con rentabilidades atractivas. El plazo en el que más se concentran estas ofertas -un 26% de ellas- es a dos años, con una rentabilidad media del 2,6%.
Esta estrategia, que se ha dejado ver conforme bajaban los tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE), permite a los ahorradores asegurarse tasas atractivas en el tiempo, mientras que los bancos se garantizan financiación estable. La posición se ha visto reforzada por el auge de la incertidumbre generada por la guerra comercial iniciada por Estados Unidos (EEUU) y el alza de la tensión geopolítica, con el posible impacto en los precios, la actividad económica y, por ende, en las decisiones en política monetaria.
De hecho, aumentan las dudas sobre las próximas reuniones del BCE, dado que su política dependiente de datos pospone la posibilidad de anticipar los pasos del organismo hasta reconocer el impacto de los nuevos paradigmas económicos. Aún así, los mercados esperan que con el otoño llegue un ajuste más a la baja de los tipos de interés, lo que podría acelerar la caída de la remuneración de los depósitos a hogares. Desde septiembre de 2023, cuando el tipo de facilidad de depósito se situaba en el 4%, la rentabilidad media que ofrecen los bancos de la eurozona ha caído más de un punto porcentual, desde el 3,08% hasta el 1,81% del mes de junio, último dato publicado por el BCE.
Ante esta situación, los productos que se acerca a la barrera del 3% se presentan como una oportunidad para los ahorradores, que pueden aprovechar las estrategias comerciales de los bancos para garantizarse una remuneración elevada en el tiempo. «Para los ahorradores supone una oportunidad de preservar rentabilidades altas durante más tiempo, frente a un entorno que tenderá a ser menos atractivo para el ahorro a corto plazo” explican desde Raisin, en línea con el ajuste a la baja que se espera que el BCE mantenga.
Sin embargo, se debe tener en cuenta que el dinero se mantiene bloqueado durante todo el periodo contratado, por lo que se pueden perder oportunidades al alza si llega un giro al mercado de depósitos. El plazo es, por tanto, definitivo, no solo porque el dinero queda bloqueado durante todo el tiempo contratado, sino porque conforme más tiempo permanece el dinero depositado, mayor es el beneficio generado.
Por ejemplo, Banco BiG ofrece un 3% a tres meses a sus nuevos clientes, lo que supondría un beneficio cercano a los 75 euros por invertir 10.000. Mientras tanto, a través de Raisin, la italiana Banca Progetto promociona un 2,8% a dos años, lo que implicaría obtener unos 560 euros en esos 24 meses, a cambio de los 10.000 euros depositados.
Además de este 2,8%, Banca Progetto promociona un 2,78% a cinco años y un 2,76% a tres. En este mismo plazo, Privatbanka, de Eslovaquia, ofrece un 2,73%, una tasa que la italiana replica a cuatro años.
Las entidades nacionales, mientras tanto, apenas han participado en la guerra por el ahorro, con una remuneración media de los depósitos de los hogares muy por debajo de la marcada en la eurozona (frente a ese 3,08% de septiembre de 2023, la banca española registró un 2,32% de media). Sin embargo, ahora, los tipos de referencia en el 2% son algo más cómodos para los bancos nacionales, que dentro de su estrategia comercial, ofrecen tasas más altas a cambio de vinculaciones. Aún así, los porcentajes más elevados se ofrecen en los plazos más cortos.
