La Casa Blanca publicó un decreto presidencial en el que se establece que «las políticas, prácticas y acciones del Gobierno de Cuba constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EEUU».
Asimismo, Washington anunció que impondrá un «arancel ad valorem adicional» a las mercancías importadas a EEUU que sean productos de cualquier otro país que —directa o indirectamente— venda o suministre petróleo a la isla caribeña.
Trump llevaba semanas diciendo que, según él, Cuba estaba al borde del colapso, luego de que las fuerzas estadounidenses secuestraran al presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero.
«Cuba fracasará muy pronto», dijo el mandatario republicano hace unos días. La Habana ha rechazado contundentemente las amenazas y agresiones de Washington, que mantiene un bloqueo económico y comercial contra la isla desde hace más de 60 años.
