El domingo 26 de julio, una situación inusual activó los protocolos de conservación en la costa de Dina Huapi y Costa del Sol, paraje ubicado a orillas del lago Nahuel Huapi, en la provincia de Río Negro.
Un grupo de cóndores andinos se mantuvo en tierra cerca del agua, lo que atrajo la atención de residentes y visitantes y motivó la intervención de organismos ambientales y de seguridad.
Desde ese momento, personal del Parque Nacional Nahuel Huapi y de la Dirección Regional Patagonia Norte, en coordinación con la Policía de Río Negro, inició un monitoreo permanente sobre al menos tres ejemplares, según divulgaron en el sitio oficial.
La vigilancia comenzó la tarde del 26 y se extendió durante toda la noche y el día siguiente, con el propósito de proteger a los ejemplares y evaluar la evolución de la situación.
Según informaron las autoridades, la principal hipótesis era que la escasa presencia de viento dificultaba el despegue de los cóndores, ya que estas aves de gran tamaño requieren corrientes de aire favorables para remontar vuelo.
Ante la falta de condiciones óptimas, los cóndores buscaron descanso en la costa.
Durante el operativo, se solicitó de forma explícita a los habitantes de Dina Huapi y Costa del Sol, así como a los visitantes, que no se acercaran a los cóndores, ni intentaran alimentarlos o manipularlos. Las autoridades advirtieron que cualquier intervención puede provocarles mayor estrés y dificultar su recuperación.
También se pidió a los vecinos que mantuvieran a sus perros dentro de sus hogares, para evitar cualquier interacción con las aves silvestres.
Esta recomendación fue clave para minimizar riesgos y asegurar el bienestar tanto de los cóndores como de los animales domésticos.
Si se observa un cóndor andino en el suelo o en alguna zona urbana, la indicación es clara: no intervenir, mantener una distancia prudente y dar aviso al personal del parque nacional. La presencia de personas o mascotas puede interferir en el proceso natural de recuperación y vuelo.
El operativo contó, el 27 de julio, con la colaboración de guardas ambientales de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de la provincia de Río Negro y continuó con la participación de agentes de la Policía de Río Negro y personal del Parque Nacional Nahuel Huapi.
Todas las instituciones actuaron de forma coordinada para resguardar a los cóndores y evitar alteraciones en su comportamiento.
La comunidad local desempeñó un papel destacado: la mayoría de los vecinos y visitantes acataron las recomendaciones, mantuvieron la distancia y resguardaron a sus perros. Esta colaboración fue fundamental para el éxito del operativo y permitió que el monitoreo se desarrollara sin incidentes.
Hoy se resolvió la situación de forma favorable. Cerca de las 13 horas, la primera hembra retomó vuelo desde la costa del lago Nahuel Huapi.
Aproximadamente una hora más tarde, el macho también despegó, y a las 15:30, la última hembra, que el día anterior había permanecido sobre el agua, logró elevarse y volar a gran altura.
El seguimiento técnico y la actitud respetuosa de la población permitieron que los tres cóndores recuperaran su capacidad de vuelo sin interferencias.
El operativo fue valorado como altamente satisfactorio por el personal del parque y los especialistas, ya que permitió acompañar una situación natural en un entorno urbano sin poner en riesgo a las aves.
El cóndor andino es una especie clave para el Parque Nacional Nahuel Huapi y su protección es considerada una prioridad de conservación en la región.
Ante futuros episodios similares en Dina Huapi, Costa del Sol o cualquier otro sector, la recomendación sigue siendo no intervenir directamente y dar aviso a los equipos especializados.
De este modo, se contribuye a preservar el equilibrio natural y proteger a una de las especies más emblemáticas de la Patagonia.
