La compañía italiana Bending Spoons ha dado el salto a cotizar en Wall Street, un objetivo que llevaba persiguiendo desde hace cinco años, y ha logrado recaudar 1.680 millones de dólares con esta operación tras fijar un precio inicial de 29 dólares por acción, muy por encima del rango que se había barajado en un principio; este valor le otorga una capitalización de mercado de 18.400 millones de dólares, muy superior a los 14.500 millones en los que se valoraba la empresa durante el año 2025, aunque lo que realmente llama la atención no es su crecimiento, sino la estrategia que ha seguido para conseguirlo. Fundada en Milán en 2013, su nombre hace referencia a una escena muy conocida de la película Matrix, en la que un personaje le explica al protagonista que no debe intentar doblar una cuchara, sino comprender que esta no existe; surgió después de que sus creadores, entre ellos su actual director general Luca Ferrari, vieran fracasar otro proyecto anterior llamado Evertale, una empresa de origen danesa. Su modelo de negocio se basa fundamentalmente en adquirir plataformas, aplicaciones o compañías tecnológicas que atraviesan dificultades o han dejado de crecer, y hasta la fecha ha comprado más de cincuenta activos entre los que figuran nombres tan conocidos como Evernote, WeTransfer, Meetup, Vimeo, Eventbrite e incluso la histórica AOL; esta fórmula le ha permitido multiplicar su alcance, pasando de tener una base de usuarios activos mucho menor a los 500 millones registrados en marzo de 2026, mientras que los clientes que pagan por sus servicios han pasado de 3 a 9 millones en ese mismo periodo de tiempo. Se trata de una empresa que genera polémica y que muchos observadores y trabajadores califican de difícil de aceptar, ya que su patrón de actuación se repite siempre de la misma forma: nada más completar una compra, aplica reducciones muy drásticas de personal y suele aumentar el coste de las suscripciones o funcionalidades de los servicios adquiridos. Con la aplicación de notas Evernote eliminó prácticamente a todo el equipo original, tras hacerse con WeTransfer despidió al 75 % de su plantilla y lo mismo ocurrió con la plataforma de vídeo Vimeo, donde también se recortaron numerosos puestos; solo durante 2025, la compañía destinó más de 78 millones de dólares a cubrir gastos de reestructuración derivados de las compras de AOL, Eventbrite y Vimeo. Aunque no se define explícitamente como una empresa de inteligencia artificial, utiliza esta tecnología como su principal herramienta para ganar eficiencia y reducir costes: asegura que alrededor del 90 % de su código informático se crea ya con ayuda de sistemas de IA, lo que según su director general ha permitido duplicar la cantidad de ingresos que genera cada empleado, alcanzando los 2,57 millones de dólares por trabajador en 2025, una cifra que incluso supera a la de gigantes del sector como Apple. Gracias a esta combinación de herramientas tecnológicas y adquisiciones a precios bajos, puede permitirse pagar salarios muy competitivos a sus equipos de desarrollo en Europa mientras continúa buscando nuevas oportunidades. El dinero que ha obtenido al entrar en bolsa no supone el final de su actividad, sino todo lo contrario: servirá de impulso para seguir comprando empresas, con el objetivo de formalizar entre tres y cinco nuevas adquisiciones cada año. Esta estrategia cobra especial relevancia ahora mismo, ya que la inteligencia artificial está cambiando las reglas del mercado y suponiendo una gran presión para las empresas tradicionales de software, muchas de las cuales pierden valor o se quedan obsoletas, creando precisamente el escenario ideal para que Bending Spoons siga aprovechando esas oportunidades.
