LG ha presentado en España su nuevo Gallery TV with frame, una propuesta que busca integrarse como una obra de arte más en el salón en lugar de pasar desapercibido cuando está apagado. Ya está disponible en el mercado con un precio de partida de 1.549 euros, aunque en estos momentos se puede encontrar rebajado en El Corte Inglés hasta los 1.214,10 euros.
Su gran reclamo es un diseño ultradelgado concebido para colgarse completamente a ras de la pared, sin dejar hueco entre la pantalla y la superficie. Incorpora un sistema de marcos magnéticos e intercambiables, con acabados en blanco nieve o madera nogal, de forma que se pueda adaptar al estilo de cualquier estancia. Cuando no se está viendo contenido, el televisor entra en modo exposición y muestra obras de arte digitales a través de la plataforma Gallery+, que reúne más de 4.500 piezas. También permite sincronizar fotografías personales desde Google Photos y, como novedad destacada, integra la inteligencia artificial de Google Gemini para crear obras personalizadas simplemente con indicar lo que se quiere mediante comandos de voz.
A diferencia de otras alternativas del mercado que utilizan pantallas LCD convencionales, este modelo apuesta por tecnología QNED MiniLED, que ofrece una cobertura del 100 % del volumen de color, mayor brillo y mejor contraste. Viene acompañado del procesador 4K α7 Gen9 con inteligencia artificial, que ajusta el brillo y el color en más de 2.000 zonas de la pantalla de forma independiente. Cuenta además con sensor de luz ambiental para regular automáticamente la luminosidad de la imagen, compatibilidad con audio Dolby Atmos, actualizaciones de software garantizadas hasta 2031 y el conocido mando Magic Pointer Remote.
Entre sus puntos más fuertes está precisamente esa combinación de calidad de imagen superior a la de otros televisores decorativos y un diseño que logra desaparecer visualmente en la pared. A cambio, exige una inversión más alta que la de un televisor convencional de las mismas pulgadas, y para que el efecto visual sea perfecto conviene ocultar los cables dentro de la pared o mediante canaletas integradas. Es una opción ideal si se busca que la televisión forme parte de la decoración del hogar, pero si lo único que importa es la máxima calidad de imagen sin importar el diseño, un modelo OLED tradicional puede ofrecer mejores negros puros por un precio similar o incluso menor.
