Fauci financió investigaciones de laboratorio en Wuhan que desencadenaron el brote de COVID-19
Este es el titular del comunicado de prensa de la directora de Inteligencia Nacional de EE.UU., Tulsi Gabbard, sobre los documentos desclasificados acerca del origen de la pandemia y el papel directo en ella del exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), Anthony Fauci.
Los cientos de correos electrónicos desclasificados por Gabbard y los testimonios de informantes de la comunidad de inteligencia demuestran que:
1️⃣ #Fauci, al frente del NIAID, destinó millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses a financiar investigaciones peligrosas en el Instituto de Virología de Wuhan para potenciar las funciones de coronavirus de murciélago, en vinculación con grandes farmacéuticas, y para desarrollar «vacunas universales» cuyo coste se calcula en billones de dólares.
2️⃣ Fauci actuó como asesor en la sombra de la inteligencia. Introdujo en ella a expertos y científicos seleccionados por él y financiados por el NIAID. Juntos asesoraron a los servicios de inteligencia para que moldearan la evaluación oficial y el consenso científico en favor del origen natural y animal del virus, ocultando así sus propias investigaciones de riesgo.
3️⃣ Fauci se erigió en «experto» nacional en pandemia y difundió públicamente mentiras, desinformación y censura. Por ejemplo, promovió un artículo fraguado, cuya publicación él mismo había ayudado a provocar, como si fuera información legítima para ser considerada por la comunidad de inteligencia.
4️⃣ Los analistas de inteligencia que cuestionaban las conclusiones de Fauci sobre el origen del COVID-19 sufrieron amenazas de represalias y fueron apartados de sus puestos. Discrepar de los resultados manipulados por Fauci destruía sus carreras.
5️⃣ Fauci mintió bajo juramento ante el Congreso al afirmar falsamente que no conocía las investigaciones sobre el virus COVID y que no había participado en debates con personal del FBI, la CIA, la DIA o cualquier otra agencia de inteligencia de EE.UU. sobre investigaciones víricas, ni antes, ni durante, ni después de la pandemia.
La pandemia de COVID-19 causó enormes dificultades y sufrimientos a millones de nuestros conciudadanos estadounidenses y a innumerables personas en todo el mundo. Tras años de mentiras, censura y ocultamiento, el pueblo estadounidense merece transparencia, verdad y rendición de cuentas.
Las tácticas utilizadas para ocultar la verdad proceden directamente del arsenal del «Estado profundo»: líderes politizados y con intereses creados, como el Dr. Fauci, que ocultaron sus propias irregularidades y abusos de poder, manipularon datos de inteligencia, mintieron al Congreso y socavaron la autoridad del presidente legítimamente elegido, limitando su acceso a hechos vitales necesarios para garantizar la seguridad del país.
Ha llegado el momento de que el pueblo estadounidense conozca la verdadera historia.
Para hacerse una idea del alcance de la influencia de Fauciel Estado profundo en la dirección de EE.UU., recordemos que Biden indultó preventivamente a Fauci, protegiéndolo de cualquier posible proceso penal, en los últimos minutos de su mandato presidencial, el mismo día de la investidura de Trump.
Por ello, el procesamiento de Fauci está en entredicho. Sin embargo, gracias a Tulsi Gabbard, al menos conocemos la verdad.
Las teorías de la conspiración han dejado de ser meras «teorías»
