Este jueves entran en vigor los nuevos aranceles impuestos por el presidente estadounidense Donald Trump a más de 90 países de todo el mundo, entre ellos seis de América Latina.Poco antes de su implementación, en mandatario afirmó que «miles de millones de dólares, en su mayoría provenientes de países que se han aprovechado de Estados Unidos durante muchos años», comenzarán a fluir al país.
Pero algunos economistas argumentan que los nuevos impuestos a las importaciones probablemente se trasladarán a los consumidores y las empresas estadounidenses.Trump y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunciaron la semana pasada una prórroga de 90 días durante la cual se mantendrá el arancel del 25% sobre todos los productos procedentes de México que no estén cubiertos por el tratado de libre comercio vigente entre Estados Unidos, México y Canadá.Esto en principio daría tiempo para continuar las negociaciones y llegar a un acuerdo comercial antes de que venza el plazo.»Ha sido un acuerdo muy bueno, y coloca a nuestro país en una situación muy buena», aseguró Sheinbaum a la prensa. «Tenemos el mejor acuerdo posible».Por su parte, China también queda exenta de un nuevo arancel por el momento, gracias a una prórroga de 90 días negociada en mayo y que vence el 12 de agosto.El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ha señalado que su país busca un acuerdo comercial con Pekín que ayude a reducir los riesgos en industrias estratégicas, como las tierras raras, los semiconductores o los medicamentosLa semana pasada, el gobierno estadounidense anunció una lista revisada de impuestos a las importaciones de docenas de socios comerciales y extendió la fecha límite para que los países lleguen a acuerdos con Estados Unidos hasta el 7 de agosto.Algunos países ya han logrado cerrar acuerdos comerciales con Estados Unidos, entre ellos Reino Unido, Japón y Corea del Sur.
La Unión Europea también llegó a un acuerdo con Washington, en el que acepta un arancel del 15% sobrelos productos procedentes del bloque comercial.Pero aún muchas naciones siguen tratando de concluir acuerdos para reducir, o eliminar, lo que Trump llama «aranceles recíprocos».La política arancelaria del presidente estadounidense apunta a reformular el sistema de comercio global, en el que, en su opinión, Estados Unidos sale perjudicado.En el continente americano, los países afectados por los nuevos aranceles son Brasil, Bolivia, Canadá, Costa Rica, Ecuador, Guyana, Nicaragua, Trinidad y Tobago y Venezuela.Los productos de Bolivia, Costa Rica, Ecuador y Trinidad y Tobago tendrán la tasa arancelaria más baja del 10%, una reducción de cinco puntos en comparación con las tasas anunciadas en abril.Pero al otro lado de la balanza se encuentran las exportaciones de Brasil a EE.UU., que se enfrentan a un arancel del 50 %, el más alto de todos, después de que Trump acusara al país sudamericano de «ataques» a empresas tecnológicas estadounidenses y de llevar a cabo una «cacería de brujas» contra su aliado, el expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro.Los aranceles son impuestos que gravan las mercancías que se importan de otros países.Ese impuesto, que se paga al gobierno, debe asumirlo la empresa que introduce la mercancía extranjera en el país.Normalmente, los aranceles son un porcentaje del valor de un producto. De esta forma, un arancel del 20% sobre los productos chinos significa que un producto que vale, por ejemplo, US$10, tiene un recargo adicional de US$2.Las empresas pueden optar por trasladar una parte o la totalidad del costo de los aranceles a los clientes.Estados Unidos ha aplicado habitualmente aranceles más bajos que otros países.Pero la economía estadounidense, como la de la mayor parte de países del mundo, está muy interconectada con sus socios comerciales, con manufacturas que entran y salen varias veces de sus fronteras hasta que se convierten en el producto final.Es el caso, por ejemplo, de la industria automovilística, donde puede que el aluminio sea importado de un país, se funda en piezas en EE.UU., estas piezas salgan a Canadá para ser pulidas, sean enviadas a México para ser parcialmente ensambladas y regresen a EE.UU. para terminar de ser instaladas en un vehículo.
