Opinión

Pier Paolo Marzo: ¿Quiénes perdieron y quiénes ganaron en las recientes elecciones?

Mientras esperamos el resultado de la ONPE, que ojalá sea tan rápido como el que dan organismos electorales en Colombia, Chile, Brasil o en cualquier otro país, lo que ha ocurrido en Perú en la primera vuelta permite hacer ya una primera lista de ganadores y perdedores, más allá de las dos candidaturas que han estado en juego.

Hubo un primer derrotado: las fuerzas que usaron el terruqueo en todas sus variantes, así como el insulto y el agravio como principal medio para conseguir electores. Es verdad que han conseguido una buena cantidad de votos, pero no proporcional a lo que se invirtió en cuentas falsas, en mensajes amedrentadores, en troles, en grandes medios de comunicación que crearon portadas y convocaron a a seudo especialistas y a políticos que aparentaban una neutralidad para sustentar afirmaciones que no tienen ningún respaldo en la realidad, pero que sí lograban generar miedo en un sector de los electores y las electoras.

Y, aunque los filósofos clásicos decían que de la nada nada se puede decir, merece un par de líneas recordar que Sendero Luminoso no existe desde hace más de 14 años y el Movadef, que buscó introducir parte de su pensamiento en el orden democrático, no existe desde hace 10 años; mientras que el comunismo es una utopía que no tiene ninguna concreción real en este tiempo. Sin perjuicio de la existencia de países con gobiernos socialistas exitosos, como China o Vietnam en el extremo oriente, los países de Europa del Norte, o países en Sudamérica con gobiernos de izquierda que han logrado mejoras objetivas en la calidad de vida de sus habitantes, como Uruguay, México, Colombia y Brasil. Siendo conscientes de que ninguna experiencia política puede importarse. A lo más, puede tratar de adaptarse alguna característica o elemento. Esto deberá ser parte de una formación cívica elemental.

Volviendo a la campaña electoral, la propaganda llegó al extremo de poner en un mismo saco al etnocacerismo y al senderismo, cuando los hoy etnocaceristas combatieron literalmente a muerte a los senderistas cuando integraban el Ejército peruano. Sin desconocer que Juntos por el Perú se ha vuelto un espacio de confluencia de personas con una gran diversidad de ideas y prácticas, incluso algunas autoritarias. Pero ese es un problema presente en todo nuestro país, incluso en las familias. Antes que político, el autoritarismo es un problema social. Y de la presencia de personas que han bebido de tradiciones autoritarias o pertenecido a organizaciones de esa línea, no puede desprenderse una afirmación de que el contendor es filoterrorista, ni aún cuando algunas de esas personas hayan sido elegidas congresistas.

Otra estrategia perdedora ha sido la de usar la religión para asustar. La propaganda de Keiko Fujimori desplegó una serie de invocaciones a Dios en vano, para asustar respecto a una inexistente – otra más- amenaza a la libertad religiosa. Y la mayoría del pueblo creyente no cayó en las falsas dicotomías en las que se pretendió atraparlos. Cabe recordar que el Dios que se nos revela en la tradición judeocristiana, es un Dios compasivo, de vida, de amor, de perdón, de misericordia, que opta preferencialmente por los pobres.
En suma, fracasaron las grandes líneas estratégicas desplegadas por el pacto integrado por empresas de televisión, radio y prensa escrita de alcance nacional, así como de operadores regionales que multiplicaron cuentas de terruqueo y amedrentamiento. Y que probablemente han tenido agentes en sectores de las cúpulas de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. Pues aún si se revirtieran por décimas los resultados hasta el momento, estos no corresponderán a la magnitud de las fuerzas coaligadas.

¿Y quiénes han ganado? Principalmente, los más pobres del Perú: los que son clasificados en los niveles “D” y “E” en los estudios de opinión, los que están en los distritos más rurales, los que viven en la periferia de las ciudades, así como las personas menos pobres o no pobres que se han solidarizado con ellos. Quizá esta sea la nota central de los resultados, más allá de cómo terminen de definirse: se ha expresado lo que el gran teólogo Gustavo Gutiérrez llamó “la fuerza histórica de los pobres”. Nos corresponde contemplarla con humildad y ponernos a su servicio.

 

 

 

 

 

Related posts

Pier Paolo Marzo: ¿Qué nos deja el debate técnico entre Juntos por el Perú y Fuerza Popular?

Manuel Cotillo

Pier Paolo Marzo:¿Qué lecciones políticas nos deja la compra de aviones de guerra a Estados Unidos?

Manuel Cotillo

JUGUEMOS A SER DIOS Por: Máximo Kinast

Manuel Cotillo

Leave a Comment

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Damos por sentado que estás de acuerdo, pero puedes desactivarlas si lo deseas. Acceptar Read More

Privacy & Cookies Policy