El Gobierno incumple por tercer año consecutivo la obligación de presentar los Presupuestos Generales del Estado a tiempo en el Congreso de los Diputados, lo que encamina al país a la tercera prórroga consecutiva de las cuentas públicas. Se trata de un hecho sin precedentes que convierte al texto aprobado en 2023 en el más longevo hasta la fecha. Superaría, de hecho, a los últimos presupuestos diseñados para el ejercicio 2018 por el exministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que estuvieron vigentes hasta finales de 2020, en plena pandemia de Covid.
La Constitución española estipula que el Ejecutivo debe presentar el proyecto de cuentas públicas a la Cámara Baja tres meses antes de que dejen de estar vigentes los del año anterior como muy tarde, esto es, el 30 de septiembre. Sin embargo, el Gobierno tiene aún pendientes pasos esenciales para poder llegar a ese punto. Todavía no ha llevado al Consejo de Ministros la nueva senda de estabilidad para el periodo de 2026 a 2028. Esa senda establece los objetivos vinculantes de déficit público, deuda pública y regla de gasto a los que deben ceñirse el conjunto de las Administraciones.
Dichos objetivos deben pasar previamente por el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) que, hasta la fecha, tampoco ha sido convocado y, sumados al límite de gasto no financiero o techo de gasto -que se informa tanto al Congreso como al Senado, pero que no se vota-, conllevan un trámite imprescindible para poder contar con unos presupuestos en tiempo y forma.
Fuentes próximas al Ministerio de Hacienda aseguran a este diario que el Gobierno trabaja a contrarreloj y negocia con los grupos parlamentarios para poder llevar al Congreso esa senda de estabilidad «pronto», si bien reconocen que va a ser una tarea «complicada». La propia vicepresidenta primera, María Jesús Montero, aseguró que su departamento está «ajustando los últimos números» que incluirá el texto, a preguntas de los periodistas en Córdoba, tras participar en un acto de entrega de llaves de viviendas junto al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.
Sí se sabe que el escenario bajo el que se están elaborando es más optimista. El Ejecutivo presentó hace dos semanas el nuevo cuadro macroeconómico que sirve de base para el texto, donde revisaba una décima al alza su previsión de crecimiento para este año, del 2,6% al 2,7%, pese a la incertidumbre global y a la crisis de aranceles desatada por la Administración Trump en Estados Unidos. Este mayor avance responde al fuerte dinamismo de la demanda nacional, del consumo e inversión públicos y privados, que crecerá un 3%.
El dinamismo de una economía que crece muy por encima de la media de la Eurozona, la buena marcha del empleo gracias al impulso de los flujos migratorios -las afiliaciones a la Seguridad Social se mantuvieron en niveles máximos, con 21,6 millones de afiliados en agosto- y el avance del consumo y de la demanda de crédito por los menores costes de financiación han permitido que la actividad mantuviera el pulso pese a la falta de un proyecto de cuentas públicas.
Sin embargo, esto no esconde el problema que conlleva la ausencia de unos presupuestos, en tanto que suponen el proyecto de mayor envergadura a nivel económico y constituyen el engranaje sobre el que giran todas las políticas y reformas de un gobierno. La anomalía está en que el de Pedro Sánchez ni siquiera ha intentado sacarlos adelante los dos últimos años por la ausencia de apoyos suficientes entre los socios de investidura y la complicada aritmética parlamentaria.
“Una vez más el PSOE incumple la obligación constitucional de presentar los PGE a 30 de septiembre lo que refleja la falta de apoyos parlamentarios del Gobierno y la ausencia de respeto a nuestro orden jurídico», asegura a este diario Alberto Nadal, vicesecretario de Economía del PP. En su opinión, no hay ninguna causa para no presentar presupuestos salvo el miedo a la derrota del Gobierno en el sistema parlamentario. Y mientras, «los españoles llevamos 3 años sin presupuestos cuando estos tienen carácter anual», añade.
Por su parte, el vicesecretario de Hacienda del PP, Juan Bravo, ha lamentado la «incapacidad de gobierno de confeccionar un plan económico para el país» y ha dejado claro que el Ejecutivo de Sánchez está «incumpliendo la Constitución». Para el portavoz popular, el hecho de que no haya Cuentas «empieza a ser preocupante», ya que, en su opinión «no se actualizan partidas». «En el año 2026 se agotan los fondos Next Generation y por lo tanto la inversión va a decaer y habrá problemas», apunta Bravo.
«Lo importante no es un día arriba o un día abajo, sino que se presente e intentar hacerlo con todas las garantías posibles para que consigamos una mayoría que lo apruebe», apuntaba este lunes en declaraciones a ‘Las Mañanas’ de RNE el ministro de Economía, Comercio y Empresa. Carlos Cuerpo defendió también que en los dos años que llevan vigentes las cuentas de 2023 el Gobierno ha sido «capaz de llevar a cabo todas las reformas y las inversiones necesarias».
