La economía de EEUU se ha convertido en una ‘máquina’ extraña, especialmente a ojos de un inversor que ve cómo el PIB crece a niveles más que buenos (vuela hacia el 4% anualizado en el tercer trimestre del año) mientras los sucesivos informes de empleo son propios de un país que va directo a la recesión. Esta aparente desconexión puede confundir a Wall Street en la medida en la que la publicación de cada dato mueve las expectativas de tipos de interés y altera las apuestas en torno a una Reserva Federal cada vez más preocupada (y lo ha reconocido públicamente) por el mercado laboral. Más allá del creciente debate en torno a la calidad de los datos o la intromisión política en la presentación de los mismos, las tendencias parecen bastante marcadas: la economía sigue fuerte mientras el empleo se deteriora cada vez más. Aunque suene confuso, hay fundamento económico detrás de estas dos realidades paralelas. Son el reflejo de un gran cambio estructural.
La semana pasada, la revisión final del dato de PIB del segundo trimestre del año dio una sorpresa positiva. Es cierto que el fuerte dato (un 3,8% anualizado frente al 3,3% anunciado previamente) se debe al contraste con el del primer trimestre. En el primer cuarto del año, la aceleración de las importaciones por miedo a los aranceles de Donald Trump distorsionó a la baja la lectura del PIB (las importaciones restan). Del mismo modo, la normalización de la balanza comercial en el siguiente cuarto predisponía a un dato fuerte. Pero más allá de ese desajuste, lo que captó la atención el pasado jueves fue que la gran revisión al alza se hizo en el consumo personal, el gran motor de la economía de EEUU (representa un 70% de la misma). El gasto en consumo personal se revisaba del 1,6% al 2,5% anualizado, un porcentaje inferior al 4% con el que acabó 2024, pero bastante sólido.
Por si alguien tiene la tentación de decir que el PIB del segundo trimestre ya es un dato macro muy ‘a toro pasado’, los datos entrantes del tercer trimestre refuerzan esta solidez del consumo. Las ventas minoristas de EEUU aumentaron un 0,6% intermensual en agosto, tras un aumento revisado al alza del 0,6% en julio. El aumento fue generalizado, ya que las ventas del grupo básico (excluidos los automóviles) y del grupo de control (empleadas para el cálculo del PIB) registraron sólidos avances del 0,7% intermensual, y la estimación inicial de julio para las ventas del grupo básico también se revisó ligeramente al alza.
Las cifras de ingresos y gastos de agosto, conocidas también la semana pasada, también alivian los temores de que la economía esté al borde de una fuerte desaceleración, con un aumento del gasto del 0,6% intermensual. Esto equivale a un aumento del 0,4% en términos reales, y el crecimiento en julio también se revisó al alza, del 0,3% al 0,4%. El aumento de agosto se debió a la fortaleza de varias categorías discrecionales, ya que el gasto en servicios de transporte, servicios de alimentación y alojamiento, artículos de ocio y vehículos, y servicios de ocio impulsaron el aumento general.
«El aumento del consumo real en agosto significa que, dada la mayor dinámica con la que se entra en el tercer trimestre, ahora tenemos un crecimiento del consumo en el tercer trimestre que alcanza el 3,3%, frente al 2,3% de la semana pasada. El crecimiento del PIB en el tercer trimestre alcanzará el 4%«, pronostican los analistas de Capital Economics con estos números.
Todo un contraste con lo que ofrece el mercado de trabajo. El último informe oficial, publicado a comienzos de mes y relativo a agosto, trajo consigo un sonoro batacazo. La creación neta de puestos no agrícolas fue de tan solo 22.000, cuando se esperaban unas 75.000. Por si esto fuera poco, el dato de junio, que ya el mes anterior se había corregido notablemente a la baja, sufría otro nuevo ‘trasquilón’ de 27.000 puestos, quedando el total en cifra negativa (se destruyeron 13.000 puestos), algo que no sucedía desde el ‘particular’ 2020. El dato de julio solo se revisaba en 6.000 nóminas al alza (hasta 79.000). Por su parte, la tasa de paro aumentaba una décima, al 4,3%, siendo la cifra más alta desde 2021. Para este viernes está previsto el informe de septiembre.
