Nos hemos empeñado en que los robots humanoides parezcan personas, pero la startup francoestadounidense Genesis AI acaba de demostrar que existe otro enfoque. Fundada en 2025 con sede en Palo Alto y respaldada por 105 millones de dólares en inversión, la compañía ha presentado su modelo Genesis Eno, un robot generalista que no imita la apariencia humana, sino que se diseña basándose en sus capacidades. En lugar de piernas, se desplaza sobre una base con ruedas que le da gran estabilidad y puede plegarse para guardarse fácilmente; tampoco tiene rostro ni cabeza, sino sensores integrados y la opción de incluir una pantalla en su parte frontal, priorizando así la funcionalidad por encima de la forma.
El punto fuerte de este diseño reside en sus extremidades superiores: sus brazos y manos tienen un movimiento y una estructura muy parecidos a los de los seres humanos, desarrollados en colaboración con la empresa Wuji Tech para poder manipular cualquier objeto creado para el uso de las personas. Cuentan además con el sistema de inteligencia artificial llamado GENE, el cual funciona como un cerebro capaz de otorgarle una destreza física similar a la humana, permitiéndole actuar de forma autónoma, adaptarse a cambios en el entorno, recordar tareas y ejecutar acciones complejas sin depender exclusivamente de movimientos previamente programados.
