«Destacado boxeador mexicano y delincuente inmigrante ilegal»: así fue como el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos anunció a inicios de julio el arresto de Julio César Chávez Jr.
En ese momento, el DHS dijo que estaba tramitando su «deportación acelerada» hacia México, gestión que se concretó este 19 de agosto, como confirmó la presidenta de ese país, Claudia Sheinbaum, en su rueda de prensa de este miércoles.
El pugilista fue recluido en una cárcel en el norteño estado de Sonora, a la espera de ser notificado de los cargos en su contra.
Según informó el DHS tras su detención, Chávez tiene una orden de arresto vigente en México «por su participación en el crimen organizado y tráfico de armas de fuego, municiones y explosivos».»También se cree que Chávez está afiliado al cartel de Sinaloa», agregó el comunicado.
Según las autoridades estadounidenses, el boxeador, que fue arrestado en Studio City, California, el 2 de julio, ingresó al país en agosto de 2023 con una visa de turista B2, pero ésta venció en febrero de 2024.
En esa oportunidad, la Fiscalía General de la República de México (FGR) confirmó que en ese país había una orden de aprehensión contra Chávez desde marzo de 2023 por delincuencia organizada y tráfico de armas.
El boxeador, sin embargo, estaba en la mira de las autoridades desde hace ya varios años, pues la presidenta Sheinbaum confirmó que se le investiga desde 2019.
La noticia del arresto y deportación del excampeón de peso pluma e hijo de Julio César Chávez -quien es considerado por muchos como el mejor boxeador mexicano de todos los tiempos-, ha generado grandes titulares, pero quizás no sorprende.
Y es que el pugilista, de 39 años de edad, ha estado en el centro de numerosas polémicas.
«Nunca en la historia del deporte el mote de junior le había quedado tan grande a un atleta profesional», escribió Saúl Cano acerca de Chávez en El Universal de México.
«Malas compañías, abuso de sustancias, dopaje, fallas en la báscula, problemas de actitud, palizas y un sinfín de anécdotas terminaron por manchar el nombre más respetado del pugilismo nacional», agregó.
El primogénito del legendario boxeador mexicano, Julio César Chávez, no sólo llevó el nombre de su padre: también fue el que estuvo más cerca de repetir su éxito en el ring.
Nacido en febrero de 1986 en el estado de Sinaloa, Julio César Jr creció viajando con su hermano menor, Omar, también boxeador profesional, para ver las peleas de su padre, quien ganó títulos mundiales en tres categorías de peso entre las décadas de 1980 y 1990 y sigue siendo venerado en su país como ícono del deporte.
Julio César Jr debutó como profesional a los 17 años, venciendo a Jonathan Hernández en un combate a seis asaltos en su ciudad natal, Culiacán. Entonces comenzaron a llamarlo «el hijo de una leyenda» y logró un récord de 23-0 al inicio de su carrera.
